El futuro de las personas se fundamenta en la educación primaria

“Damos mucha importancia a lo quese hace en la universidad o en los tramos de la educación superior, pero nos quedamos muy cortos a la hora de valorar la trascendencia de la primera etapa de formación escolar y familiar, que es cuando se ponen las raíces del rendimiento en los niveles superiores”

Decía hace poco Pep Guardiola, entrenador del CF Barcelona, que si no hay resultados hacer buen fútbol ​ sirve de poco.

Ciertamente para algún tipo de personas, la pérdida de confianza comienza su camino pasadas unas cuantas derrotas.

No debería ser así, ya que de las derrotas también se aprende y ganar siempre es imposible…

Una de las grandes virtudes de Pep Guardiola es ser un magnífico líder de jugadores de alta calificación y creador de un estilo de juego que se ha admirado por todo el mundo. También es un buen transmisor y administrador de una cultura deportiva y de saber estar en el campo, que viene de lejos, de las esencias de la pedagogía de formación que se practica en “La Masía”

El éxito del trabajo que hace años viene haciendo, radica en tener claro que para ser unos buenos futbolistas primero deben aprender a ser buenas personas. Esto es lo que le da singularidad.

Un factor clave que cultivan es el desarrollo de valores como responsabilidad, esfuerzo, honestidad, trabajo en equipo, saber ganar y perder con dignidad, buena relación entre el grupo, … Y todo asociándolo al entrenamiento de técnicas que desarrollen sus habilidades futbolísticas, sin olvidar la necesaria formación escolar.

No debemos olvidar que el fútbol lo miran muchos niños y se fijan en la manera de comportarse de los jugadores. Un buen ejemplo a imitar sería, por ejemplo, la respuesta de Alves en el reprobable comentario del portavoz de Mourinho…

La manera de entender la capacitación para crear futbolistas de gran nivel que inspira el trabajo del equipo de La Masía, sobre todo en el ámbito de los valores, es un buen referente de lo que debe hacerse en la educación integral de la primera etapa de la formación escolar, y ahora más que nunca porque estamos ante un gran cambio de paradigma social y económico, de maneras de vivir y de competir con eficacia como país, en los escenarios del mercado global.

No es posible definir el futuro ya que las turbulencias actuales y los grandes cambios que se producen hacen imposible de concretar, pero lo que si sabemos con certeza es que los seres humanos, con sus capacidades, sus valores y los conocimientos que sea capaz de ir consolidando y renovando, también con sus deficiencias, serán los arquitectos que construirán los contenidos y las estructuras de la nueva sociedad.

Si el talento debe ser el factor esencial creador de las nuevas realidades y en esto no hay discrepancias, es obvio que el modelo educativo que cada país implante será un factor fundamental para que este talento tenga recorrido y se convierta en un factor impulsor del éxito y el bienestar personal… También de la imagen del país a nivel internacional.

Los padres y profesores deben ser conscientes de que las bases para este objetivo, se construyen durante la etapa de la educación primaria. Lo afirma el psiquiatra y neurocientífico Joaquín Fuster. Él dice que el estudio del cerebro ha puesto de manifiesto que éste está especializado en redes y los valores que se aprenden en la infancia son los que crean las categorías mentales que después estructuran nuestra visión del mundo y nos ayudan a tomar nuestras decisiones.

La educación primaria, insiste, es la única formación que está a tiempo de instalar en el cerebro los elementos fundamentales que podrán guiar el comportamiento. Si estos elementos son valores positivos como por ejemplo los que antes hemos mencionado, habremos creado unas buenas herramientas para afrontar los retos de la vida con fortaleza mental. Es la etapa de mayor plasticidad adaptativa, la de mayor receptividad para la creación de hábitos.

Evidentemente la participación educativa de los padres y la colaboración con los profesores es fundamental, especialmente en esta etapa y me refiero no sólo al dar normas sino en ejemplificar valores con sus comportamientos

Damos mucha importancia a lo que se hace en la universidad o en los tramos de la educación superior pero pienso que quedamos muy cortos a la hora de valorar la trascendencia de la primera etapa de formación escolar y familiar, que es cuando se ponen las raíces del rendimiento en los niveles superiores.

Está claro que los maestros y los padres no lo pueden hacer solos, necesitan el reconocimiento y el apoyo de la sociedad civil y obviamente de la administración.

Jordi Balcells, director de Aula Actual

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